lunes, 2 de marzo de 2015

POLITICA Y NEGOCIOS

Alberto Cabero, en su libro “Chile y los chilenos”, anota: “Es timbre de orgullo para Chile la tradicional probidad de sus Presidentes. Los que subieron ricos a la Moneda descendieron con sus fortunas mermadas. Los que llegan pobres salen a trabajar para poder ganarse el pan”. Comenta: “O`Higgins, dictador durante nueve años, no tuvo, al abdicar, lo necesario para irse a Inglaterra como eran sus deseos. Prieto abandonó el Poder para volver al Ejército. Manuel Bulnes economizaba hasta la luz en la Moneda. Manuel Montt y  Germán Riesco reingresaron al Poder Judicial. La fortuna de los Errázuriz disminuyó en la Presidencia. Ocurre algo parecido con Pedro Montt. Aníbal Pinto que se niega a aceptar algún empleo público, entra al diario “El Ferrocarril” donde le crean el cargo de traductor del francés. 

Balmaceda, heredero de gran fortuna, debió, en los últimos años, solicitar un préstamo de 25.000 pesos para terminar su casa, tras haber rechazado los obsequios principescos que pretendió hacerle Mr. North, Rey del Salitre. El Almirante Jorge Montt, enviado a Europa en comisión de servicio después de dejar la Moneda, tuvo que pedir dos meses de sueldo adelantados para preparar el viaje. Cuando la casa Armstrong, contratista naval, le regaló un automóvil, él lo entregó a los Arsenales de Marina. Al morir, no deja bienes que una casita que sus amigos le obsequiaron en una calle céntrica de Valparaíso y el dinero que le correspondió por derecho de presa, en la captura del “Huáscar”.

En estos últimos tiempos, como en el tango “Cambalache”, en la actividad política, todo ha cambiado y las denuncias de corrupción abundan por todos lados.  .


miércoles, 25 de febrero de 2015

INDIGNADO Felipe Cubillos

Soy un indignado
Pertenezco a ese grupo de chilenos que después del terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010 nos hemos dedicado a ayudar a levantar escuelas, jardines infantiles, botes de pescadores y comercios que fueron destruidos por la fuerza de la naturaleza. Hemos sido miles los que hemos dedicado nuestro mejor esfuerzo, nuestra pasión y nuestro compromiso en ayudar a volver a levantar a Chile. Lo hicimos desde la alegría y desde nuestra libertad.
Muchos lo hicimos donando a Teletón, Desafío Levantemos Chile, al Techo para Chile y a muchas organizaciones de la sociedad civil. Miles de jóvenes se volcaron a ayudar a miles de familias chilenas, y nos conmovimos con el sufrimiento, pero sobre todo nos cautivamos con el compromiso de tantos por reconstruir nuestra sociedad. Sabemos que todavía nos queda mucho por hacer.
Soy un indignado, porque trabajamos sin descanso para que ningún niño chileno perdiera su año escolar en 2010 y, junto a mucha gente, lo logramos. Pero, un año después, vemos que miles de nuestros jóvenes están a punto de perderlo.
Soy un indignado, porque logramos levantar escuelas caídas para que nuestros niños pudieran estudiar, pero, un año después, otros las queman.
Soy un indignado, porque trabajamos sin descanso para levantar los pequeños comercios devastados por el terremoto y tsunami para que los emprendedores se volvieran a levantar; pero, un año después, veo a cientos de comerciantes como ellos que sufren los destrozos de sus locales cada vez que hay una protesta callejera.
Soy un indignado, porque un joven inocente ha perdido su vida tan sólo por haber estado en el lugar y momento equivocados (mientras escribo esta columna nos acabamos de enterar de que la bala que mató al joven Manuel Gutiérrez salió del arma de un carabinero; ojalá tengamos la mesura para condenar un hecho puntual y no a una institución completa, pues si es así escalemos también hasta los organizadores de las protestas).
Soy un indignado, porque vimos cómo nuestros carabineros evitaban los saqueos en los días posteriores al terremoto, y ahora vemos cómo delincuentes, escondidos entre los estudiantes, los atacan sin piedad en cada protesta.
Soy un indignado porque, pese a todos los problemas que tenemos como sociedad, hemos tenido avances notables en las últimas décadas, y hoy nadie se atreve a reconocer su paternidad o maternidad.
Soy un indignado por esos pseudoempresarios que engañan a la gente, sobre todo a los más pobres, renegociándoles sus condiciones sin ni siquiera preguntarles.
Soy un indignado, porque conozco a muchos emprendedores de la educación subvencionada que, precisamente por hacerlo mejor que los colegios estatales (sí, los municipales, también son estatales), hoy día corren el riesgo de tener que cerrar sus colegios.
Soy un indignado, porque muchos de los parlamentarios de nuestro país han renunciado al liderazgo y responsabilidad que les otorgamos en las urnas.
Soy un indignado cuando veo al presidente del Colegio de Profesores defendiendo una supuesta calidad de la educación, cuando el gremio que preside se niega a evaluarse.
Soy un indignado, porque no estamos discutiendo las verdaderas y profundas razones de la pésima y desigual educación que les estamos entregando a nuestros jóvenes, quizás porque llevamos años usando a la educación como caballito de batalla de la política de turno.

Soy un indignado porque, salvo honrosas excepciones, hemos caído en la política de las encuestas y el Twitter, y hemos renunciado a defender las convicciones. ¿Qué tal si los políticos apagaran por unos días sus computadores y se dedicaran a defender sus convicciones?
Hoy día hablo por mí, y sólo por mí, porque además creo que no somos muchos los que en estos tiempos creemos en la libertad; sí, esa libertad para emprender, para equivocarse, para educar, para enseñar y para aprender.
Soy un convencido de que la derrota de la libertad no se debe a la fuerza de sus enemigos, sino que a la debilidad de sus defensores
Homenaje a Felipe Cubillos 

lunes, 23 de febrero de 2015

FILOSOFIA SENCILLA

El pasado .................... PISADO

El presente .................. DE FRENTE

El futuro ...................... SIN APURO

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aporte de maestro Rogelio Ponce León

viernes, 13 de febrero de 2015

EXPRESIDENTE DE BOLIVIA EN CHILE

En mi condición de ciudadano chileno que cree en la integración latinoamericana, lamento profundamente la reacción, en una primera instancia, del canciller Heraldo Muñoz de no querer recibir al ex Presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert y que luego esta haya sido la posición manifestada por los parlamentarios de la Nueva Mayoría.

Una vez más el diputado Jorge Tarud ha dado muestras  de un patrioterismo destemplado, tan alejado del apoyo que su padre don Rafael prestara a la política integracionista del II gobierno del general Carlos Ibáñez del Campo.

En esta  oportunidad los diputados se han cerrado al diálogo. Cabe  preguntarse si no será por temor a conversar con una persona inteligente que usa  argumentos en la discusión.

Una vez más se muestra que los parlamentarios no están realizando debidamente su rol de actores en las relaciones internacionales.


Dr. Leonardo Jeffs Castro
Profesor Titular de Historia de Chile y América
Universidad de Valparaíso


Valparaíso, 11 de febrero de 2015.