viernes, 27 de marzo de 2015

EDUCACION HOGAREÑA


jueves, 26 de marzo de 2015

EL SLP

El Síndrome de Lata Profunda (SLP) se presenta con mayor fuerza en la adolescencia y la juventud. Se manifiesta en aquel “no estar ni ahí” y en el crónico aburrimiento. Otros síntomas: exigir derechos y esquivar deberes, identificar disciplina con autoritarismo, afán de trocar –en el aula- rigor académico por lo light y el sacrificio por lo entretenido... A veces se encuentra un barniz “culto” y aparece un discurso ecoindigenista  amalgamado con pesimismo. Lo persistente es la fiaca rubricada con el bostezo. Acaso ya olvidamos que una modelo top expresa: “No resido en Chile porque allá me pudro”.

El SLP encubre un frenético consumismo en los sectores pudientes y aguda frustración en los de ingresos medios y bajos. Se expresa en la intoxicación de TV, en el sobreuso de teléfono hogareño, en la ducha caliente prolongada hasta el exceso, en la “durma”  hasta medio día y en el “carrete” cada fin de semana. Dispara sobre el Servicio Militar Obligatorio y exige a los docentes  aprendizaje entretenido y promociones automáticas. Otro rasgo es la cimarra incluyendo “macheteo” en esquinas estratégicas y “andar chutiando piedras” con moño, aro y pito  en procura de ... nada.

Ante el SLP se actúa con “la güena onda”. Los padres abdican de su autoridad. Psicólogas y educadoras –por maternalismo- la legitiman. Lo “moderno” es “respetar la personalidad de los lolos, para evitarles trancas”. El P. Ejecutivo suprime la detención por sospecha y tolera la ingesta alcohólica en la vía pública. Los grafitis son murales y los grafiteros émulos de Siqueiros. En suma, permisividad y luz verde al hedonismo. En la otra ribera está Gabriela exhortando a los educadores a “extirpar la inercia fatalista y la languidez tórrida” como contribución a  superar “nuestra inferioridad económica” ¿La escucharemos?   




jueves, 12 de marzo de 2015

CARRERA, PORTALES Y RREE

José Miguel Carrera 
 En Santiago de Chile el exHotel Carrera ahora alberga a la Cancillería. Se mantiene el nombre del prócer quien, durante, su mandato funda el Ministerio de RREE. Todo un símbolo: el húsar trágico, inaugura, aunque en posturas antagónicas, junto con el coronel Tomás de Figueroa,  la intervención de las FFAA en política. Mediante tres cuartelazos primero interviene y luego disuelve nuestro I Congreso Nacional. Termina imponiendo fugaz autocracia

Algo más acotado a diplomacia: con su gobierno comienza la intromisión, en Chile, de EEUU. Eso explica el influjo del cónsul Joel Roberto Poinsset. Este  inspira el Reglamento Constitucional de 1812 que establece formulaciones lesivas a la Iglesia. Es un agente ligado a los servicios de espionaje de Washington. Después aparece impulsando la guerra de EEUU a México que significa, a esa república, la usurpación de la mitad de su territorio.

Carrera es enemigo del Ejército Libertador de los Andes. En oposición a O´Higgins promueve el aislacionismo. Acusa a San Martín del intento de convertir a Chile en “una obscura provincia del Río de la Plata”. Incluso es autor de una caricatura –quizás la primera con propósito político- en la cual  el generalísimo trasandino monta al chillanejo representado como un borrico y látigo en mano maneja a rebaño ovejas que es el pueblo chileno.

Portales: desmembrador
También se opone al despacho de diputados chilenos al Congreso del Cono Sur efectuado en Tucumán. Ese Carrera -proyanqui y fragmentador del Cono Sur- con su matrícula de “golpista”, a 200 años de distancia, arriba, simbólicamente, a secundar ayer a Soledad Alvear y a Ignacio Walker Prieto...y ahora a Heraldo Muñoz cuya patriotería lo empuja a obstaculizar el dialogo con Bolivia e incluso a cuestionar post factum el fallo de La Haya respecto a Perú.

 Así el nuevo hogar de nuestra diplomacia se denomina Carrera con toda esa carga negativa. Eso es poco... en la muralla del titular de la Cartera está el retrato de Diego Portales Palazuelos. Se trata del belicista  personaje impulsor de la guerra de Chile contra la Confederación Perú- Boliviana (1835-1839) culminada, después de dos expediciones, en Yungay, Ello cuatro decenios antes de la Guerra del Guano y el Salitre (1879-1883).

miércoles, 4 de marzo de 2015

GEOPOLITICA O ARQUEOLOGIA


Cada república de nuestra América posee su geopolítica. La conservan y cultivan las cúpulas de las respectivas FFAA. Se enseña en las Escuelas Matrices. En función de sus fundamentos las academias castrenses efectúan "juegos de guerra" y barajan "hipótesis de conflicto". Obvio. tienden redes de espionaje y contraespionaje. Es lo usual y escandaliarse por una denuncia de este tipo o desmentirla es parte del show.

Como caja de resonancia operan -en el faldeo de la pirámide- tenientes, sargentos y cabos. Fuera del cuartel están, cual ventrílocuos, los periodistas y los docentes. Los combustibles son el odio, el desprecio o el recelo al país fronterizo. A sus habitante se le visualiza como inferiores. Son potencialmente los enemigo de ayer, de hoy, de mañana y de siempre. Así se calca la polemológica del siglo XIX europeo.

Esa postiza geopolítica legitima los chauvinismos. Su complemento son la maratón armamentista que no sólo empobrece a cada país, sino también envuelve turbios negocios. En tales negocios la clase política envuelve a los altos jefes castrenses. Los artefactos bélicos de tierra, aire y mar exigen personal ad hoc y, por ende, becas a Europa y EEUU y dependencia en cuanto a repuestos. A pocos años los artefactos son chatarra.

Esta arcaica geopolítica se impone después de la Independencia. La concepción de Patria Grande que impulsaron los libertadores muy pronto cae echa añicos. La erosionan los Santander, los Páez, los Flores, los Castilla o los Portales. Tempranamente -apenas en 1835- Santiago se empeña en destruir la Confederación Perú-Boliviana. Lo logra en Yungay. Fragmentadores peruanos y bolivianos premian a los invasores. 

 La victoria de los atomizadores sobre los unificadores es completa. "No dejan títere con cabeza". Las oligarquías locales, a tres bandas, los endiosan convirtiéndolos en fetiches de bronce o mármol. A los libertadores les recortan el pedestal y ocultan sus postulados de integración. Se califica de "sueño" el proyecto bolivariano y las Facultades de Derecho enseñan: "el Estado es la nación políticamente organizada".

El afán desmenuzador ahora es aun más frenético. Está en alianza con los indigenismos de moda. Se escucha de un panmapuchismo que abarcaría comarcas chilenoargentinas. Por fortuna se extingue la quimera maya del subcomandante Marcos. Sin embargo, se intenta el renacer  de la "nación aymará". Se refundaría el Collasuyo. Con ello se superaría el encierro centenario de Bolivia.


Se trata de una geopolítica de museo aun más dañiña que la tradicional bosquejada. Igual derecho a la autodeterminación podrán exigir de otras etnias aborígenes. Por ejemplo,  los quechuas buscarán su abrevadero en el Cuzco.   Exigirán  ser reconocidos como "nacionalidad" los guaranies que, obvio, encontrarán oxígeno en Asunción. Será una geopolítica de arqueólogos con negativos efectos. Lo ya dividido se subdividiría.

lunes, 2 de marzo de 2015

POLITICA Y NEGOCIOS

Alberto Cabero, en su libro “Chile y los chilenos”, anota: “Es timbre de orgullo para Chile la tradicional probidad de sus Presidentes. Los que subieron ricos a la Moneda descendieron con sus fortunas mermadas. Los que llegan pobres salen a trabajar para poder ganarse el pan”. Comenta: “O`Higgins, dictador durante nueve años, no tuvo, al abdicar, lo necesario para irse a Inglaterra como eran sus deseos. Prieto abandonó el Poder para volver al Ejército. Manuel Bulnes economizaba hasta la luz en la Moneda. Manuel Montt y  Germán Riesco reingresaron al Poder Judicial. La fortuna de los Errázuriz disminuyó en la Presidencia. Ocurre algo parecido con Pedro Montt. Aníbal Pinto que se niega a aceptar algún empleo público, entra al diario “El Ferrocarril” donde le crean el cargo de traductor del francés. 

Balmaceda, heredero de gran fortuna, debió, en los últimos años, solicitar un préstamo de 25.000 pesos para terminar su casa, tras haber rechazado los obsequios principescos que pretendió hacerle Mr. North, Rey del Salitre. El Almirante Jorge Montt, enviado a Europa en comisión de servicio después de dejar la Moneda, tuvo que pedir dos meses de sueldo adelantados para preparar el viaje. Cuando la casa Armstrong, contratista naval, le regaló un automóvil, él lo entregó a los Arsenales de Marina. Al morir, no deja bienes que una casita que sus amigos le obsequiaron en una calle céntrica de Valparaíso y el dinero que le correspondió por derecho de presa, en la captura del “Huáscar”.

En estos últimos tiempos, como en el tango “Cambalache”, en la actividad política, todo ha cambiado y las denuncias de corrupción abundan por todos lados.  .